Mi unicornio azul ayer se me perdio,
pastando lo deje y desaparecio.
Cualquier informacion bien la voy a pagar,
las flores que dejo no me han querido hablar.
Mi unicornio azul ayer se me perdio,
no se si se me fue, no se si se extravio...
Y yo no tengo mas que un unicornio azul,
si aguien sabe de el, le ruego informacion:
cien mil o un million yo pagare.
Mi unicornio azul,
se me ha perdido ayer,
se fue.
Mi unicornio y yo hicimos amistad,
un poco con amor, un poco con verdad,
con su cuerno de anil pescaba una cancion,
saberla compartir era su vocacion.
Mi unicornio azul ayer se me perdio,
y puede parecer acaso una obsesion,
pero no tengo mas que un unicornio azul
y aunque tuviera dos, yo solo quiero aquel.
Cualquier informacion la pagare.
Mi unicornio azul,
se me ha perdido ayer,
se fue.
OS INVITO A COMENTAR ,LO QUE PENSAIS .
¿CUAL, ES EL MENSAJE, DE ESTA BONITA MELODIA?
BIOGRAFIA
«Yo soy de donde hay un río.
De la punta de una loma,
de familia con aroma a tierra, tabaco y frío.
Soy de un paraje con brío;
donde mi infancia surtí;
y cuando después
partí a la ciudad y la trampa;
me fui sabiendo que en Tampa
mi abuelo hablo con Martí»
Silvio Rodríguez nació el 29 de noviembre de 1946 en San Antonio de Baños,
pueblecito cercano a La Habana, en el seno de una familia de campesinos.
Fue su madre, Argelia Domínguez León, peluquera de profesión,
la que le inculcó su amor por la música y le inició en la canción de raíces cubanas.
Su vocación poética nace a muy temprana edad. Con siete años, preludiando su dilatada carrera de cantautor,
compuso sus primeros poemas y aprendió los primeros acordes de guitarra. Inició estudios de piano,
que interrumpe varias veces.
Con dieciséis años es llamado a filas y es en el ejército donde adquiere su primera guitarra,
instrumento que desde entonces y para siempre le acompañará en su periplo musical.
Debuta en 1967 en un programa de televisión.
Ese año conoce a Pablo Milanés y Noel Nicola, con los que funda en 1968
el movimiento musical conocido como Nueva Trova Cubana que difundió internacionalmente
la música de ese país y que, actualmente, cuenta con más de trescientos miembros.
El apoyo de Silvio Rodríguez a la revolución cubana y a Fidel Castro ha sido objeto de intensas
controversias y ha hecho correr ríos de tinta. No voy a entrar pues a analizarlo.
Simplemente comentaré que el compromiso del cantante con la mencionada causa es patente
en las letras de algunas de sus canciones; no en vano puede considerarse la voz,
el poeta oficial del régimen castrista. Por el contrario, en otras muchas canciones,
el que toma cuerpo es el trovador que de manera exquisita entona sus himnos al amor.
En ellas es donde alcanza su cenit.
La voz de Silvio Rodríguez no es considerada como una voz maravillosa.
Su timbre es más bien agudo, femenino en ocasiones, con un cierto toque “metálico”,
pero siempre sincronizado a la perfección tanto con la letras como con la música de sus canciones,
compuestas por él mismo en su totalidad. A mi me resulta muy relajante escucharlo.